PARA PENSAR.

Pase por Viña y la quise constatar por voz propia y no por impresiones ajenas, el desenvolvimiento nocturno en esta zona particular de Chile. En contraste con Valparaiso, esta lucia muy moderna y renovada, asi como su gente. Al encontrar el sendero nocturno, me halle de inmediato en la zona rosa, en el cual los bares nocturnos encendian los bares con sus buenas kustman (cerveza artesanal de barril; muy sabrosa por cierto), enceguida me decidi por la musica en vivo, que estaba por empezar. Aprovechando ese lapso, casi de golpe entraron (no se como), tres mini barriles y una sonrisa innata casi de un solo trago, pues sabemos que uno de los requisitos mas indispensables para entrar en sintonia espontanea en el entorno nocturno, es la pasadita generosa de tragos en la cabeza y asi poder entender las palabras llenas de emotividad, en el grito del viva la juventud de la noche.

Al verme el bigote blanco que diseño la buena cerveza, salgo a contestar una llamada y llega un carro blanco, sencillo y popular. Aquella doncella se encargaba personalmente de bajar sus equipos de sonido, vestida de blanco con aquella grnde bufanda que casi la ahorcaba, marcaba su distincion con su nudo sutil y elegante, que no lo vejaba siquiera su condicion de utilera temporal, presumo yo que ella sabe que brindara un super show y no existe ni un apice de complejo en el traslado de equipos, pues nego la ayuda de sendos baunser (guardias que controlan por la fuerza los desmanes de la noche)que generosamente se prestaron para demostrar su caballerosidad.

Inmediatamente empezo a deslumbrar con su presencia, y el largo traje blanco se hizo negro, pues entiende ella de oscuridad y fue consecuente con el color de la ropa. Su voz era despampanante y sus movimientos deslumbrantes, pues se trataba de una chica que lucha por vencer la timidez y en la constancia de los ensayos en algun cuarto de musica se esmero en presentarse dando lo mejor de si, con destellos de armonia hecha cancion, esperando de los presentes mas que los aplausos, los ecos de voces en los cantos y el baile que asegure el buen momento gobierne en la cantina.

Al termino de cada cancion, no escuche muchos aplausos, a escepcion de mis escandalosas palmadas, que no median siquiera mi condicion de extranjero.

Con buenos gestos trataba de animar a los presentes a pesar de que las emociones de los presentes no brillaban a su favor, pero ella se animaba y regalaba buenas sonrisas y por ningun motivo se le ocurrio bajar el buen ritmo del show que ella estaba armandono.

Sus bailes no eran exageradamente movidos, pero encontro el ritmo perfecto de sus movimientos sin intencionar una sexualidad provocante, pero si en medidos y suaves deslices de cuerpo, otorgando toques femeninos de sensualidad, que por cierto me parecieron precisos y atractivos a la vez.

Cuando en voz agradecia los pocos aplausos, ella devolvia el gesto tal como si el estadio de Wimblendom (Inglaterra) hubiese copado todas sus gradas.

La despedida final de su corta intervencion en el escenario, estuvo acompañado de cortas pero buenas palabras para agradecer a los presentes por su presencia un corto beso con un "los quiero", cerro su intervencion.

Inmedaitamente ella mismo se encargaba de ayudar a desarmar los equipos y volvio a su anterior vestuario para hacer frente al frio y colocar asi los equipos en el auto que la esperaba afuera.

Despues regreso como una integrante mas al bar, volviendo a su condicion de publico, pues enseguida toco el siguiente grupo de voces extranjeras y un buen marcado ingles, ella no dudo en aplaudir y gritar "vivaaa" las veces que fuesen necesarias.

Mi admiracion no se debe al show, pero si a su actitud; valiente y noble, que tal vez pasa desapercibida entre un publico que pide siempre mas, pero a ella no la intimidan jamas porque se conoce y sabe que su solo esfuerzo de regalar lo mejor de si, es el premio de la constancia.

Muchas gracias
Fred Mazzini