PARA PENSAR
Después de recibir con inusitado asombro tus buenas percepciones, que a bien te permitiste formular después de llegar a un mutuo consenso para desarrollarnos en comentarios e impresiones entre nosotros; en consecuencia retribuyo a esa buena intención tuya de explayarte sin medidas ni condiciones descubiertas por la mutua confianza que nos agobia y que en si se nos expone como un deleite incesante que construye afecto en este ambiente nuestro lleno de deleite e incertidumbre.
A fin de despejar ciertas dudas que se atraviesan en le camino, tratare de esforzarme para no aumentar las confusiones que mi sobra puede reflejar, pues a sabiendas que el proceso se vuelve inminente y sano a la vez, disfrutaremos esas vivencias en el fuego del presente que ha decidido compartir con nosotros estos únicos e irrepetibles momentos asegurándose así un espacio eterno en nuestras almas.
Percibo de ti:
Un buen sentimiento de condescendencia lleno de intenciones y frenado con amarras sentimentales, pues renunciando a la flor de tu esencia, en la improvisación decides guardarte el grado sentimental que le corresponde a cada acto, otorgándole los mínimos indispensables para la sola supervivencia de la aceptación y no dejar fluir la nobleza sentimental que frecuentas en tu soledad interna, que prefiere coleccionar intenciones antes que brindar concesiones.
Admiro de ti, esa disposición valiente de reconocer desafueros que enfrentas en el alma, y que en gesta heroica decidiste hacer frente a ello con el mismo esmero de emprendedora y responsable fuerza de voluntad que aplicas en el ámbito profesional, que con admirable reconocimiento impartes el día a día lo mejor de ti para el desarrollo de la sociedad, con la noble cualidad del arduo trabajo en el cual te desenvuelves sin intimidación y dignidad destacada.
Si me pides un consejo de cambio, sin pretender que se lea como disposición, tomalo como sugerencia el solo sentido de no sentir que la critica hacia el sexo opuesto se debe hacer cuestionándola como revancha hacia el culpable de los momentos de sinsabores en que hallas frecuentado y en si se debe adoptar una sana practica de eludir la confrontación infructuosa, exponer las bondades del alma y proponer soluciones desapasionadas cuando sean necesarios los comentarios y no frecuentar la solo critica que pretende culpar de toda las desgracias sentimentales que vivimos y no barajarnos la posibilidad de despertar con el dilema que el mundo es tal y queda en nosotros escoger el transito que nos convenga.
El ejercicio de la critica no debe intercambiar la agresión por la agresión, mas bien se debe aprovechar la naturaleza del debate y la predisposición de las personas a escuchar, agregándoles posibles soluciones para otorgar gratuitamente un bien desinteresado al prójimo.
Tu virtud mas grande es la disposición de estar y no esquivarte, de hacer lo posible en seguir los temas que incluso no te interesan, haciendo sentir especial a la persona que comparte momentos contigo y no usándolo para posibles caprichos que todos tenemos.
La generosidad de no ahorrar horas en el tiempo y hacer casi eterna una noche exenta de placer y perseverante de buen momento hasta convertirlo en grato, porque eso te mueve a sentirte bien gracias a la nobleza invisible pero cierta que habita en tu corazón.
El frio fogozo es aquel invierno de nieve que congela en el exterior y se calienta en la cueva invisible de la nieve, pues ahí habitan esquimales que improvisan fogatas calurosas dentro de ella.
Muchas gracias
Fred Mazzini
sentimientos

Ingratito...
Del frío lluvioso...
Percibo de ti, una capacidad especial para escuchar, para percibir y prestar real atención más que a las palabras al todo que está implícito en los mensajes del emisor...que a su vez es receptor también de tus recados /explícitos o implícitos)
Me llama la atención eso de "Frenado con amarras sentimentales" y es que la indecisión después de todo lo que te conté se apodera de mí en muchas ocasiones...a pesar de saber muchas veces lo que quiero, tiendo a pensar que debo optar por otra cosa. Ya ves, cuando mi corazón usa el sentimiento para enviar algún mensaje tiendo a creer que saldré lastimada y entonces trato de emplear la razón aprovechando de que la emoción está durmiendo para que tome el comando y no me haga cometer errores.
"Soledad interna"...Mmmmm, eso me afectó jajaja, tal vez diste en el clavo. El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia, más cuando una se encuentra con alguien como tú, y no creas que eres tan espectacular tampoco (engreído jajaja), pero debo reconocer que fuiste una buena terapia en mis días de frío intenso. Creo que me hiciste ver las cosas con un tinte diferente desde aquel día...Aún está en mí "Tú decides" jajaja, es algo que sin duda debo aprender a aplicar en mi cotidianidad, pero reconozco que los miedos siguen siendo parte de mí aunque con menos intensidad.
El frío fogoso es aquel instante donde te sientes especial por el solo hecho de saberte escuchada, donde puedes hablar de tus miedos sin temor a ser juzgada y cuando puedes decir o comentar tus defectos o inseguridades mientras el que te oye te sigue viendo como lo que eres...es cierto que nos podemos herir o acariciar con las palabras, construimos nuestra realidad con el otro y claro, muchas veces nos sirve para darnos cuenta de cosas que son parte de nosotros y ni siquiera sabíamos que estaban ahí.
En fin, todos somos capaces de todo, la decisión es nuestra...lo importante es saber lo que quiero ser y hacer ¿No?
Un beso...Pao